Que Apple está trabajando en un iPhone plegable es uno de esos rumores persistentes que llevan años sonando, pero que nunca terminan de hacerse realidad. Ahora, nuevas informaciones apuntan a que el proyecto sigue en marcha… aunque no sin dificultades.
Primeros tests, primeros obstáculos
Según recoge Nikkei Asia, Apple ya ha iniciado las pruebas de ingeniería de su esperado móvil plegable. Este paso es clave antes de entrar en producción a gran escala, pero las cosas no están saliendo exactamente como se esperaba. Pero fuentes de la cadena de suministro indican que han surgido más problemas de los previstos en esta fase inicial, lo que obligará a la compañía a invertir más tiempo en pulir tanto el diseño como los procesos de fabricación.
Un calendario en riesgo
Los meses de abril y mayo se presentan como un periodo decisivo. Actualmente, el dispositivo se encuentra en la fase EVT (Engineering Validation Test), un punto crítico que determina si el producto está listo para fabricarse en masa sin contratiempos.
La previsión inicial de Apple, siempre según Nikkei, pasaba por producir entre 7 y 8 millones de unidades, lo que representaría aproximadamente el 10% del volumen total de la nueva generación de iPhone, con vistas a un lanzamiento este mismo año. Sin embargo, si el dispositivo no supera esta fase a tiempo, todo el calendario podría verse afectado, empujando su llegada al mercado hasta 2027.

Mientras tanto, el segmento de los plegables sigue ganando tracción. Lo que empezó como una categoría de nicho se ha convertido en uno de los focos de innovación más interesantes del sector. Según IDC, el mercado de smartphones plegables crecerá un 30% interanual en 2026. Parte de ese optimismo se basa, precisamente, en la posible entrada de Apple en este segmento.
No es casualidad: históricamente, la compañía ha actuado como catalizador para popularizar nuevas categorías de producto. La llegada de un iPhone plegable podría disparar el interés del gran público… aunque, por ahora, parece que habrá que seguir esperando.
Una promesa que se resiste
Los primeros rumores sobre un iPhone plegable se remontan a 2021, cuando varios analistas apuntaban a un lanzamiento en 2023. Esa fecha nunca se cumplió, pero tampoco frenó la maquinaria de filtraciones.
Durante este tiempo, fabricantes como Samsung, Huawei, Honor u OPPO han lanzado múltiples generaciones de dispositivos plegables, perfeccionando diseños cada vez más delgados y resistentes, con pantallas más avanzadas. Este retraso juega en contra de Apple ya que, cuanto más tarde en entrar, mayor será el nivel de exigencia del mercado.
Lo que sabemos hasta ahora
A pesar del hermetismo habitual de Apple, las filtraciones han ido dibujando un posible perfil del dispositivo. Todo apunta a que el iPhone plegable adoptará un formato tipo libro, similar al de la familia Galaxy Z Fold. Contaría con una pantalla interna de 7,58 pulgadas y una externa de 5,25 pulgadas, apostando por un diseño ultradelgado.
Uno de los cambios más llamativos sería la eliminación de Face ID en favor de Touch ID integrado en el botón lateral, permitiendo desbloquear el dispositivo tanto abierto como cerrado de forma más cómoda.
