Tres semanas. Si Apple mantiene la tradición, en ese tiempo conoceremos los nuevos iPhone. Pero, si las filtraciones aciertan, este año la presentación será poco habitual para la compañía porque por primera vez, el iPhone 18 Pro no llegaría acompañado de su hermano pequeño. Las condiciones del mercado habrían llevado a Apple a retrasar el lanzamiento del iPhone 18 hasta la primavera de 2027.
El que sí podría compartir escenario con el iPhone 18 Pro es el iPhone Ultra, el supuesto nombre del primer plegable de Apple. Para hacerse una idea de lo que podría ofrecer, basta con echar un vistazo a rivales como el Samsung Galaxy Z Fold8. Pero hay otro elemento especialmente interesante en la nueva generación: el procesador que dará vida al iPhone 18 Pro.
Los chips de Apple llevan años demostrando una potencia que se acerca cada vez más a la de los procesadores de escritorio. El A20 Pro podría llevar esa evolución un paso más allá gracias a un nuevo proceso de fabricación de 2 nanómetros y a un importante cambio en su arquitectura.
El problema es que toda esa tecnología tendrá un precio. Según las filtraciones, el A20 Pro podría costarle a Apple un 80 % más que el actual A19 Pro, y eso no es una buena noticia para los consumidores.
El A20 Pro del iPhone 18 Pro será más potente, más eficiente… y más caro
Los rumores proceden de una filtración publicada en Weibo por Fixed Focus Digital, que cita fuentes de la cadena de suministro de Apple. Según esta información, el A20 Pro sería hasta un 18% más rápido que el A19 Pro del iPhone 17 Pro, un chip que ya ofrece potencia suficiente para ejecutar juegos tan exigentes como Resident Evil 4 Remake o Death Stranding.
La mejora de rendimiento, en cualquier caso, tendrá que comprobarse cuando podamos someter el chip a pruebas reales. Más interesante resulta la supuesta mejora del 30% en eficiencia energética respecto a su predecesor.
Parte de ese salto llegaría gracias al cambio a una litografía de 2 nm de TSMC, pero también habría una novedad importante en la arquitectura del chip.
El A20 Pro abandonaría el diseño tradicional de transistores FinFET para adoptar una arquitectura Gate-All-Around, conocida como GAA. En los transistores FinFET, la puerta que controla el flujo de corriente rodea el canal de silicio por tres de sus lados. En los GAA, en cambio, lo envuelve por completo. Este diseño permite controlar con mayor precisión el flujo de electrones, reducir las fugas de corriente y seguir aumentando la densidad de transistores sin perder eficiencia.
En la práctica, esto permite fabricar chips más pequeños y densos que pueden ofrecer más rendimiento consumiendo menos energía. Sobre el papel, justo lo que necesita un procesador móvil que cada vez se parece más a un chip de ordenador.
Un iPhone 18 Pro todavía más caro
Como siempre ocurre con las filtraciones, conviene tomar estas cifras con cautela. Hasta que Apple presente el A20 Pro y podamos analizar su rendimiento real, no sabremos hasta qué punto se cumplen las previsiones.
El coste del chip, sin embargo, es otro asunto que podría tener consecuencias directas para el comprador. Fixed Focus Digital apunta a un incremento considerable en el precio de fabricación del A20 Pro, en línea con otras informaciones que han circulado durante los últimos meses. Algunas estimaciones sitúan el coste de cada A20 Pro en unos 280 dólares para Apple y, de ser cierto, supondría aproximadamente un 80% más que lo que cuesta actualmente un A19 Pro.
Y ese incremento llega en un momento especialmente delicado para la industria. La crisis de memoria ya ha obligado a Apple a encarecer algunos productos de sus gamas Mac y iPad, aunque los iPhone se habían mantenido al margen gracias al stock acumulado por la compañía.
Ahora, a ese contexto habría que sumar el mayor coste del procesador y la presión sobre el precio de la memoria RAM. Algunas filtraciones ya apuntan a que el iPhone 18 Pro podría experimentar una subida de entre 250 y 300 dólares.
Si finalmente se confirma, estaríamos ante un incremento considerable. Y podría haber otro problema: la disponibilidad.
La producción de los nuevos chips dependerá también de que la cadena de suministro pueda conseguir suficiente memoria para completar el proceso de fabricación. Si los proveedores no son capaces de mantener el ritmo, Apple podría encontrarse con dificultades para producir suficientes unidades durante las primeras semanas de lanzamiento.
Por ahora, todo esto sigue estando en el terreno de los rumores. Habrá que esperar a la presentación de Apple, prevista tradicionalmente para las primeras semanas de septiembre, para saber qué hay de cierto en estas informaciones.
