Apple ha presentado una de sus generaciones de iPhone más peculiares. Los nuevos iPhone 18 Pro y iPhone 18 Pro Max llegan con una evolución bastante lógica: más potencia, mejores cámaras, más autonomía y una Dynamic Island algo más pequeña. Pero esta vez hay un tercer protagonista que cambia por completo la conversación: el iPhone Duo, el primer iPhone plegable de la historia.
Y ahí está precisamente lo interesante. Mientras los modelos Pro perfeccionan una fórmula que Apple lleva años construyendo, el Duo intenta cambiar la forma en la que entendemos un iPhone. Los tres comparten buena parte de su tecnología, incluido el nuevo chip A20 Pro, pero sus propuestas son radicalmente diferentes.
iPhone 18 Pro y 18 Pro Max: el gran salto está detrás de la cámara

Por fuera, los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max no son una revolución. Apple mantiene las diagonales de 6,3 y 6,9 pulgadas, respectivamente, con paneles OLED Super Retina XDR y ProMotion a 120 Hz. El diseño conserva la línea estrenada en la generación anterior, aunque llega con cuatro acabados: negro, plata, azul glacial y un nuevo burdeos. La Dynamic Island, eso sí, se reduce y gana capacidad para mostrar hasta tres actividades en directo simultáneamente.
La auténtica novedad está en la cámara principal. Por primera vez en un iPhone, Apple introduce una apertura variable mecánica en el sensor Fusion de 48 megapíxeles. El diafragma puede trabajar en ƒ/1,48, ƒ/1,8, ƒ/2,8 y ƒ/4, de modo que el teléfono puede decidir cuánta luz entra en función de la escena y, sobre todo, dar al usuario un control creativo que hasta ahora dependía en gran medida del procesamiento computacional. En condiciones oscuras puede abrirse para captar más luz; en retratos o fotografías de grupo puede cerrarse para aumentar la profundidad de campo.

También hay un cambio importante en la aplicación Cámara. Los nuevos controles Pro permiten ajustar manualmente apertura, velocidad de obturación y balance de blancos, además de consultar un histograma. Es una de esas funciones que probablemente no va a cambiar el día a día de la mayoría de usuarios, pero que sí puede resultar muy relevante para quienes utilizan el iPhone como herramienta de fotografía o vídeo. Apple mantiene además las tres cámaras traseras de 48 megapíxeles y lleva el zoom óptico hasta 8 aumentos mediante el sistema de teleobjetivo.
Los de Cupertino también han puesto bastante énfasis en la autenticidad de las fotografías con una función llamada Imagen de Referencia de Apple, diseñada para generar una versión verificable de la imagen capturada por el sensor y diferenciarla de una fotografía que haya sido manipulada posteriormente. Es una apuesta especialmente curiosa en un momento en el que cada vez resulta más difícil distinguir una imagen real de una creada o modificada con inteligencia artificial. Eso sí, Apple advierte de que esta prestación tendrá limitaciones regionales y que en la Unión Europea no estará disponible para capturar imágenes de referencia en el lanzamiento.
El A20 Pro quiere ser mucho más que otro cambio de procesador
Bajo el chasis encontramos el nuevo A20 Pro, fabricado mediante un proceso de 2 nanómetros. La CPU mantiene seis núcleos y la GPU pasa a siete, con Neural Accelerators y un nuevo Neural Engine dual de 16 núcleos. Apple asegura que la GPU es hasta un 40 % más rápida que la del A19 Pro y que el ancho de banda de memoria aumenta un 50%.
Pero hay otro cambio menos vistoso que puede acabar siendo más importante en el uso real: la refrigeración. Los iPhone 18 Pro estrenan una cámara de vapor de nueva generación cuya superficie triplica a la de la generación anterior. Apple habla de hasta un 40% más de rendimiento sostenido, algo especialmente relevante para juegos, grabación de vídeo y tareas de IA prolongadas, donde mantener el rendimiento resulta tan importante como alcanzar una cifra elevada en un pico de rendimiento.
La autonomía también mejora. Según la ficha técnica de Apple, el iPhone 18 Pro alcanza hasta 34 horas de reproducción de vídeo y el Pro Max llega hasta 43 horas. Ambos admiten carga de hasta el 50% en unos 15 minutos mediante un adaptador de 60 W o superior.
Y entonces aparece el iPhone Duo

Si los iPhone 18 Pro son una evolución, el iPhone Duo es otra historia. Apple se estrena por fin en el mercado de los plegables con un teléfono de formato tipo libro que, cerrado, ofrece una pantalla exterior de 5,4 pulgadas y, abierto, despliega una pantalla interna OLED de 7,6 pulgadas. Esta última es un 50% más grande que la del iPhone 18 Pro Max y alcanza hasta 3.000 nits de brillo máximo en exteriores.
La compañía ha intentado que el cambio de formato no obligue a reaprender a utilizar iOS. Las dos pantallas mantienen la misma relación de aspecto para que el contenido pueda pasar de una a otra sin deformarse, mientras que iOS 27 adapta elementos como el Dock y los controles para aprovechar mejor el espacio. La gran novedad es Split View, que permite utilizar dos aplicaciones simultáneamente, o incluso dos ventanas de una misma aplicación. Es probablemente la función que más justifica la existencia del Duo frente a un iPhone convencional.

El hardware tampoco se ha quedado atrás. El iPhone Duo utiliza el mismo A20 Pro que los modelos Pro, una cámara de vapor personalizada y una arquitectura de doble batería. Además, está construido con titanio de grado 5 y monta una bisagra de precisión diseñada para soportar el constante plegado y desplegado. Apple afirma que el dispositivo es el iPhone más fino jamás fabricado cuando está abierto, mientras que la pantalla interior incorpora un acabado nanotexturizado pensado para reducir reflejos y hacer menos perceptible el pliegue.
Una cámara más modesta, pero mucho más interesante por el formato

El iPhone Duo no intenta competir directamente con los Pro en fotografía. Su sistema trasero está formado por dos cámaras Fusion de 48 megapíxeles: una principal y un ultra gran angular, con zoom óptico de calidad hasta 2x. El sistema pierde la apertura variable de los Pro, pero gana algo que ningún iPhone tradicional puede ofrecer: las posibilidades del propio formato plegable.
Entre esas funciones están Duo Preview, que muestra la previsualización de la cámara en la pantalla exterior para que otra persona pueda colocarse en el encuadre, y Smart Take, que utiliza IA en el propio dispositivo para decidir cuándo capturar una foto. También puede utilizar las cámaras traseras para selfies mientras se consulta el encuadre desde la pantalla externa. En vídeo puede grabar 4K a 120 fps con Dolby Vision.
Es justo aquí donde Apple parece haber entendido que fabricar un plegable no consiste simplemente en poner dos pantallas en un teléfono. La compañía está intentando que el pliegue cambie también la manera de hacer fotos, mantener videollamadas o trabajar con varias aplicaciones.
El precio: la otra gran diferencia
El iPhone Duo llega con un precio que lo sitúa claramente por encima del resto de la gama. En España parte de 2.339 euros con 256 GB y alcanza los 3.839 euros en su configuración de 2 TB. Apple abrirá las reservas el 16 de octubre y el dispositivo llegará a las tiendas el 23 de octubre.
Los iPhone 18 Pro y 18 Pro Max también se mueven en precios elevados, aunque dentro de lo que ya esperamos de la gama más alta de Apple. El iPhone 18 Pro parte de 1.469 euros, mientras que el iPhone 18 Pro Max lo hace desde 1.619 euros.
La diferencia es considerable y deja bastante clara la estrategia de Apple. El Duo no pretende ser una alternativa barata a los modelos Pro, sino el nuevo dispositivo de referencia para quienes quieren experimentar con el formato plegable. El sobreprecio respecto a un iPhone convencional es enorme, pero también lo es la diferencia en formato y posibilidades.
Tres iPhone, tres maneras de entender el futuro

Lo más interesante de esta generación no es que el iPhone 18 Pro tenga más potencia o que el Pro Max aguante más horas. Eso era prácticamente inevitable. Lo interesante es que Apple ha separado por primera vez de forma tan clara sus estrategias.
El iPhone 18 Pro es el modelo para quien quiere el iPhone más completo sin entrar en terrenos extravagantes. El 18 Pro Max lleva esa misma fórmula al límite, sobre todo en pantalla, autonomía y capacidades fotográficas. Y el iPhone Duo es el dispositivo que realmente abre una nueva etapa: es considerablemente más caro, más complejo y probablemente más difícil de justificar para el usuario medio, pero también es el primero que cambia físicamente lo que puede ser un iPhone.
Apple, en definitiva, ha presentado tres respuestas distintas a una misma pregunta: qué debe ser un móvil de gama alta en 2026. Ahora queda lo más difícil, que es comprobar si todas estas promesas funcionan igual de bien fuera de la keynote.
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