Tras la WWDC 2026 y después de que Apple reforzara su apuesta por la inteligencia artificial con la integración de funciones de Siri impulsadas por Gemini, la atención se ha desplazado hacia el que podría ser el próximo gran lanzamiento de la compañía: su primer iPhone plegable. Según un nuevo vídeo y varias imágenes compartidas por el conocido filtrador Jon Prosser, el supuesto iPhone Ultra debutaría junto a la gama iPhone 18 Pro el próximo mes de septiembre.
Si los renders reflejan siquiera una parte del diseño final, Apple no parece dispuesta a seguir el camino de los primeros teléfonos plegables. En su lugar, apostaría por un formato mucho más ancho, pensado para ofrecer la experiencia de un iPhone convencional cuando está cerrado y convertirse, al desplegarse, en una especie de iPad compacto.

Curiosamente, esta filosofía de diseño recuerda a la evolución que ha seguido Samsung con su familia Galaxy Z Fold. Después de años de críticas por las estrechas pantallas externas de las primeras generaciones, la compañía surcoreana adoptó un formato más ancho con el Galaxy Z Fold 7, consiguiendo que el dispositivo resultara mucho más cómodo de utilizar sin necesidad de abrirlo. Todo apunta a que Apple habría tomado nota de esa estrategia.
Prosser también asegura que Apple está desarrollando un plegable extremadamente delgado, con un pliegue prácticamente imperceptible y un sofisticado sistema de bisagra diseñado con el nivel de precisión que suele caracterizar a la compañía. Queda por ver si esa ingeniería se traducirá en una ventaja real para el usuario, aunque Apple acostumbra a entrar en nuevas categorías de producto solo cuando considera que puede resolver algunos de los principales inconvenientes existentes.
Las cifras que acompañan a los rumores también llaman la atención. Una vez desplegado, el iPhone Ultra tendría un grosor de apenas 4,5 mm, situándose incluso por debajo del ultrafino iPhone Air. Aun así, seguiría siendo ligeramente más grueso que el Galaxy Z Fold 7 (4,2 mm). La diferencia es mínima y, para tratarse del primer plegable de Apple, supondría un debut muy competitivo en términos de diseño.

Eso sí, semejante nivel de ingeniería tendría un coste elevado. Las primeras filtraciones sitúan su precio por encima de los 2.000 dólares, colocándolo directamente en el segmento más premium del mercado.
El contexto competitivo también será especialmente interesante. Cuando Apple lance su primer plegable, Samsung ya habrá consolidado el Galaxy Z Fold 7 y probablemente habrá dado el relevo a la siguiente generación con el Galaxy Z Fold 8 e incluso con el rumoreado Fold 8 Wide. Si la firma coreana mantiene su apuesta por dispositivos más delgados y con pantallas exteriores más amplias, Apple no llegará a un mercado por explorar, sino a una categoría cada vez más madura.
Durante años, los teléfonos plegables han sido prácticamente territorio exclusivo de Samsung. La llegada del iPhone Ultra podría cambiar ese equilibrio de forma inmediata. La gran incógnita es si Apple logrará redefinir la categoría o si simplemente ofrecerá su propia interpretación de un formato que otros fabricantes llevan años perfeccionando.
