Imagina por un momento que una compañía telefónica decidiera escuchar las ideas más descabelladas de sus usuarios. Eso es precisamente lo que ha hecho Nothing. En un vídeo reciente, la marca tomó una sugerencia del popular streamer IShowSpeed (como ya hizo anteriormente con el YouTuber MrWhoseTheBoss) y la transformó en un concepto completo de smartphone, con modelo 3D incluido y un precio estimado sorprendentemente elevado.
El proyecto se presenta más como un reto creativo que como un producto destinado al mercado. Sin embargo, la ingeniería que hay detrás resulta fascinante y ofrece una pista clara de cómo podrían evolucionar los smartphones altamente especializados en el futuro.
Un plegable pensado para streamers
Este teléfono conceptual se aleja por completo de los plegables tradicionales. Apuesta por un diseño de triple pliegue con tres pantallas independientes. ¿El motivo? Para los creadores de contenido, el espacio en pantalla es clave. Este formato permitiría mantener abiertos varios chats de forma simultánea sin sacrificar la visualización del juego o del vídeo principal. En la práctica, es una estación de productividad camuflada en forma de smartphone.
Uno de los aspectos más llamativos es su enfoque modular. Aunque los teléfonos modulares no han tenido éxito en el pasado —como ocurrió con el Proyecto Ara—, la propuesta de Nothing resulta mucho más funcional en este contexto. La tercera pantalla es desmontable y puede utilizarse de forma independiente o como cámara de streaming de alta calidad. Además, el dispositivo incorpora un anillo magnético trasero para acoplar lentes adicionales.
Durabilidad diseñada para el caos

La resistencia fue una prioridad absoluta durante el desarrollo de este concepto. Los teléfonos plegables suelen ser criticados por su fragilidad, especialmente en las bisagras y pantallas internas. Nothing decidió abordar este problema de frente. La pantalla externa está fabricada con cristal de zafiro, mientras que el marco incorpora TPE (elastómero termoplástico) en las esquinas, un material con gran capacidad de absorción de impactos utilizado incluso en equipamiento militar.
La resistencia al fuego también fue un factor clave, teniendo en cuenta el historial del propio Speed. Tras valorar materiales como el carbono o la fibra de vidrio, el equipo optó finalmente por Kevlar con epoxi resistente al calor.
Streaming sin compromisos
Un teléfono pensado para streamers no tendría sentido sin una conectividad a la altura. Speed quiere transmitir desde cualquier país del mundo, lo que plantea un enorme desafío a nivel de red. Los profesionales suelen recurrir a mochilas de conexión como LiveU, capaces de combinar múltiples señales móviles.
Los ingenieros de Nothing reconocieron que integrar un sistema profesional completo dentro de un smartphone no era viable. Su solución pasa por un adaptador USB-C compatible con USB 4, con un coste estimado de solo 2 dólares. Este accesorio permite delegar la codificación y la gestión de red en hardware externo, manteniendo así el teléfono relativamente delgado.
Un precio tan extremo como su concepto
¿Y cuánto costaría fabricar un dispositivo tan ambicioso? Solo el coste de los componentes —incluidos dos procesadores Snapdragon 8 Elite, tres baterías y dos bisagras de titanio— asciende a 1.838,50 dólares.
Y eso sin contar la investigación y el desarrollo. Según Nothing, crear la plataforma plegable requeriría una inversión de 50 millones de dólares, a los que habría que sumar otros 5 millones para el sistema de cámara modular.
Nothing ya ha experimentado con este tipo de conceptos junto a otros creadores, como el teléfono de ensueño de MKBHD, combinando componentes de la gama Samsung Galaxy con ideas creativas propias.
Aunque es poco probable que veamos pronto un smartphone tríptico envuelto en Kevlar en las tiendas, el mensaje es claro: la mejora de la resistencia y las herramientas avanzadas de multitarea son tendencias muy reales.
