Android

La cámara de tu smartphone podría estar espiándote


De acuerdo con el investigador Syzmon Sidor, la cámara de tu smartphone podría espiarte sin ni siquiera te des cuenta. La aplicación espía, que ni tan solo aparece en la lista de las aplicaciones instaladas, puede enviar fotos a través de Internet a cualquier persona del planeta que esté hurgando en tu teléfono.

Este es el primer caso reportado de un hacker que ha sido capaz de secuestrar sigilosamente cámaras de dispositivos Android. Pero cuidado, los de iOS tampoco estáis a salvo.

Durante años, las cámaras han sido vistas como amenazas de seguridad en todo tipo de ordenadores ya que pueden ser secuestradas por piratas informáticos de todo tipo y encenderlas sin mostrar ninguna indicación de lo que está pasando. A base del tiempo estos agujeros graves de seguridad se han ido parcheando pero aún así día a día salen de nuevos.

Sidor decidió centrarse en Android, el sistema operativo móvil más popular del mundo, para ver si él también podía discretamente hacer fotos o grabar vídeos en cualquier momento con una aplicación diseñada específicamente. La respuesta resultó ser que “sí”.

De acuerdo con las reglas de seguridad del sistema operativo, para usar la cámara Android se requiere que se vea en pantalla una vista previa de lo que se ve a través de ella de modo que el propietario del dispositivo sabe que la cámara está funcionando. En un intento por eludir esas reglas, Sidor trató de hacer una vista previa invisible, pero no logró engañar a Android.

Fue probando varios métodos pero ninguno resultó, hasta que con el tiempo encontró una solución. La solución consistía en hacer que la previsualización de la cámara ocupara un único píxel, tan pequeño que ni siquiera el ojo humano se percataría de ello pero suficientemente grande para cumplir con las reglas que impone Android.

De repente, Sidor había encontrado la forma de operar en secreto así que grabó una demo y subió los resultados a YouTube.

Más información | Snacks for your mind

Deja un comentario, no seas tímido